Hoy va sobre Tinder, la aplicación del siglo.
Os cuento, esto es como ir a un museo a ver una exposición femenina y masculina, pero muuuucho mas cómodo, a través de nuestras pantallas. Encontrarás a uno mas cuadro que otro, cierto es que los hay de buenos pintores también.
Tinder, donde la mayoría es amante del deporte y la healthy life…si, si, mucho fit, poco cerebro.
Donde las apariencias valen más que 1000 palabras.
Tinder, donde la ilusión se pierde con la pregunta ¿ qué buscas en Tinder?…(que me recuerda un poco al acoso de las tiendas cuando están muy encima preguntándote si buscas algo) a lo que me limito a contestar: – no busco nada, solo miro. Gracias.
Donde la competencia es mas grande que el hambre en África, ¿ por qué centrarme a conocerte solo a ti cuando tengo mejores matches?
Así que, prefiero ser una princesa que camina sola a estar esperando en tu fila.




