
Querido lector, no sé si a ti también te ha pasado lo mismo, pero, a parte de sentirte encerrado físicamente, ¿no has sufrido también una especie de cárcel emocional?
Miedo, tristeza, frustración, rabia, impotencia? Podría seguir, pero la lista es larga.
Y de repente te ves con tanto tiempo que te asusta, te asusta porque no sabes como aprovecharlo, porque la mente está tan desocupada que sientes como te atrapa poco a poco a su lado más oscuro, que seguro que a muchos ya le es muy familiar. Es de entender porque estas emociones también forman parte de uno mismo y hay que aceptarlas, pero no dejar que te dominen. Cuando te das cuenta que eres el juez de tus pensamientos, entoncés serás libre de esa cárcel emocional.
Y ahora que has tenido tanto tiempo libre, dime querido lector ¿has sabido darle valor y aprovecharlo? Pregunto porque normalmente no nos contenta nada, porque el ser humano es así, egoísta por naturaleza, siempre viviendo de lamentaciones, siempre buscando la satisfacción absoluta pero sin mucho resultado, ya que siempre le falta algo.
Si con todo lo que tienes no eres feliz, con todo lo que te falta tampoco lo serás.
Erich Fromm
En tu experiencia personal ¿te ha servido de algo este confinamiento?
¿Crees que una vez acabe todo esto tomarás mas consciencia del presente y estará dispuesto a disfrutar más que antes?
